domingo, 20 de diciembre de 2009

un ( )

Hoy no seguiré la historia de Philip pues necesito escribir otras cosas.

Esa presión sobre los hombros duele, se esta clavando como una espina de rosal en cada dedo y tendón de mi cuerpo, me está consumiendo. Señor Padre dije más de alguna vez ayúdame, pero creo que tenían razón cuando decían: Dios ayuda al que se ayuda, & yo no lo hice.
No se acaba el mundo, no saldrá un dragón del cielo, ni menos caerá un cometa a acabar con la vida terrestre, pero sí se acaba una etapa para dar paso a otra más importante y crucial aún. Es fácil, los sicológos señalan: Tranquilidad, evitar la ansiedad; es básico decirlo, complejo practicarlo.

Resfrío, cansancio, ansiedad, tristeza, nostalgia, envidia, arrepentimiento. Como dicen en la tv: ¿Alguna vez has tenido ganas de mandarlo todo a la cresta? Sí, ahora. ¿Cómo puede una cosa tan pequeña afectar tanto en tu vida personal? Hasta depresión puede ser, ni Dios quiera alguna vez tenga que caer en eso. Es ahora cuando uno se cuestiona ciertas cosas, esas cosas que te preguntaste durante un año pero no supiste responderlas ... creo que la suerte ya esta echada, las palabras ya no sirven y los consuelos sobran. Suerte a todos.

No hay comentarios: