
Es dificil de creer, cuando somos niños todos dicen qe las cosas no nos importan y que somos felices pero no creo que sea tan así. Uno cuando es pequeño se preocupa más que nada en detalles a veces sin importancia, ejemplo, en portarse bien para que la mamá no lo rete, labarse los dientes porque sino vendrá un vichito malo y se comerá mis dientes que horribleee! o no apagen la luz porque me da miedito u.u ! Son cosas que te afectaban demasiado, eran grandes problemas, y veías a los grandes ahí despreocupados por la oscuridad y te decías <<
& ellos no tienen miedo cuando les apagan la luz?>> pero después analizas que tu papá es una especie de heroe que protege tu familia. Todo es maravilloso y a la vez un sueño.
A medida que vas creciendo otras preocupaciones te van invadiendo y comienzas a caer en una especia de locura colectiva, cuando niño deseas ser grande & cuando ya lo eres desearías nunca haber crecido. Eras sin duda una personita feliz. Ahora tu padre ya no es un heroe si no que cumple solo con sus responsabilidades, es un hombre con obligaciones y te regaña por cada error que cometes. Un poco problemático. Pero aún así te gusta la libertad que posees porque tan sólo eres un adolescente, que tiene que preocuparse de estudiar y de cumplir con ello. Te aproblemas cuando haces algo mal, no quieres mostrarle ese rojo a tus padres porque sabes que quizás se molestarán pero al final te daran su apoyo de igual manera, sin embargo te hundes en una marea indescriptible, sin pensar que tu papá por estar hasta altas horas de la noche conversando contigo no pudo terminar un informe & por eso corre el riesgo de ser despedido, eso para ti es algo que no te preocupa es "cosa de grandes".
Cuando ya la vida es más compleja, te das cuenta de los errores qe cometiste y quisieras remediarlos pero ya es inútil el intento. No es tarde, pero no podrás cambiar las cosas que ya pasaron, es por eso que el momento es ahora. Ahora es cuando debemos darnos cuenta de todo aqello que nos perjudicara y lanzarlos a las posibilidades, ya vivimos lo sufuciente para saber que el cuco no vendrá porque iremos a una fiesta, pero si podemos nosotros tener miedo a que el cuco venga si no creo que volver a ser niño siempre es una posibilidad aún siendo el anciano con más edad del mundo.